jueves, 25 de septiembre de 2008

El Espíritu Ensoñador de Tiffany


Joyas hay muchas, pero ninguna como lo puede resumir Tiffany, “Caro, fino, de gran calidad y único”. Todo esto es Tiffany, y se puede ver claramente en esta cultura lo podemos ver desde Breakfast At Tiffany´s con Audrey Hepburn hasta en Sex And The City.
Nos debemos de remontar a Nueva York del año 1837, cuando Charles Lewis Tiffany y John B. Young abrieron una tienda de papelería y artículos de lujo, ubicada en la calle Broadway.
Los dos jóvenes decidieron crear platería y joyería inspiradas en la naturaleza, con un gusto exquisito y diseños sobrios.
Hacia el año 1870, Tiffany & Co. Ya se había convertido en el vendedor principal de joyas y accesorios de lujo en Estados Unidos.
Lo más reconocido mundialmente de Tiffany son los diamantes, que son los más puros y hermosos, por eso son famosos en la sección de anillos de compromiso. En 1877 adquirió uno de los diamantes amarillos más finos y grandes del mundo, proveniente de Sudáfrica. George Frederick Kunz, hizo que el diamante se tallara de 287 quilates a 128 con 82 facetas, dándole un brillo inigualable; ahora este diamante es conocido como El Diamante Tiffany.

Para mi Tiffany es un icono de la moda, al igual que la ropa, esta marca te hace soñar y desear tener fervientemente una de sus piezas. Gracias a su gran estilo, sencillo, elegante todas las mujeres desean ir a Tiffany y comprar desde una vajilla para comer como en la Casa Blanca, o sueñan con que le regalen su anillo de compromiso hecho con un hermoso y puro diamante, certificado por la casa de joyas, envuelto en una cajita de ese color tan reconocido por Tiffany, ese turquesa.
Como en la película de Audrey Hepburn “Breakfast At Tiffany´s” y su frase famosa SIEMPRE HAY ALGO PARA TODOS, y es algo muy cierto, puedes ir a comprar una joya con un diamante enorme y hermoso por unos cuantos miles de dólares o sencillamente puedes comprarte un pieza de plata muy bonita y sencilla, a un precio muy accesible.
La joyería hoy en un día ya no es algo visto como un gasto es mas bien una inversión, porque las joyas te podrán durar toda la vida, y se las podrás heredar a tu hijos, nietos, bisnietos, y siempre estarán de moda, en cambio la ropa cambia cada seis meses, la joyería NO, ésta dura para siempre.



Revista InFashion
Fecha de Publicación – Septiembre 2008
Autor. Antonio González de Cosío
Editorial Televisa




Por Tania Zamayoa García

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