domingo, 7 de septiembre de 2008

La Señora







“Siempre he creído que las mujeres tienen que ser glamorosas y con un leve toque de extravagancia…solo un toque”
-Carolina Herrera



Una firma, una segunda línea, un extenso número de fragancias, zapatos y accesorias de lujo, para dama y caballero; hermosa y numerosa familia, un excelente esposo, elegante departamento en el Upper East Side de Nueva York.
Si creen que eso es demasiado, son solo algunas de las cosas que ha logrado conseguir la reconocida y famosa diseñadora Carolina Herrera.

Pero por si eso no es suficiente, tiene un delicado y exquisito sentido del porte y la elegancia, desde niña, supongo que debemos agradecerles eso a sus padres que la colocaron siempre en una glamorosa vida del jet set de Venezuela, inteligencia, cultura y perspicacia, una amplia visión del mundo, y un agradable sentido de la ironía.

Además tuvo la fortuna de poder vestir a Jackie O’, cuando apenas empezaba su carrera, debió ser un gran honor vestir a uno de los más grandes iconos de la moda.
Tanto confiaba en Carolina la primera dama, que pidió que hiciera el vestido de su hija para su boda, sin ni siquiera ir a las pruebas una sola ves, como era de esperarse el vestido lució impecable.
Sin embargo Carolina cree firmemente que sus vestidos van más allá de la persona que los use, aunque ésta sea rica y famosa, sus vestidos no necesita un nombre para venderse.

Carolina ah tenido la fortuna de tener a cuatro hijas y diez nietos en total, en estas tres generaciones Herrera podemos ver reflejado la elegancia, versatilidad y sofisticación de Carolina, quién ha sabido educar a su familia, su hija Carolina Jr le sigue sus pasos, y planea continuar con el imperio CH.

Es todo esto y más lo que ha hecho a esta diseñadora latina ser una de las marcas más reconocidas en todo el mundo.
Si queremos lograr una firma como la que Carolina Herrera ha formado en tan pocos años, -considerando que fue hasta los cuarenta años que empezó a diseñar-, yo diría que su vida es como un manual a seguir.
Un factor muy importante, que no solo resalta si no es digno de admirar, que a mi en lo personal me llama mucho la atención, Carolina no nació en una capital de la moda, como Paris, Nueva York o Londres… de donde son la mayoría de los diseñadores, no escuchas con tanta frecuencia de diseñadores Mexicanos, Cubanos, Argentinos o Venezolanos alrededor del mundo, sin embargo ella no se conformo con que se reconociera su marca en Venezuela, confío en su buen gusto y decidió triunfar y llevar su marca por los cinco continentes.
Si consideramos que solo tiene treinta años diseñando, a mi me parece, que la marcota que ah logrado en tan poco tiempo y la manera en la que se conserva siempre perfecta, es de admirarse.

Afirmo que la pasión y el gusto en lo que haces es más importante para cualquier carrera, es más, es importante para la Vida en general, lo que se me hace muy impresionante es como sabe dividir y administra el tiempo para su profesión, y otra cosa vital en la vida: el amor; Carolina y su esposo Reinaldo, tienen una perfecta conexión, gustos similares y admiración uno por el otro, es por esto que han sabido llevar un excelente relación.
Me parece muy impresionante y muy romántica la manera en la que Reinaldo se expresa de su esposa y la incontable paciencia, admiración y agradecimiento que le tiene, es muy reconfortante ver que alguien con tantas ocupaciones, ha sabido distribuir su tiempo y espacio.

Tiene un perfecto equilibrio en su vida, en el trabajo, como profesional, en la familia, en el amor, y a mí en lo personal me parece, que todas las cosas que ha conseguido, y más importante que ha mantenido a lo largo de su vida, solo le podemos llamar de una forma: Brillantez.
Vogue México, Agosto 2008
Por Leticia Echavarrí
Triana Alosno Tena 1LB