jueves, 4 de septiembre de 2008

Las Clasificaciones, ¿destruyen?


La autora de este artículo nos dice que ella se siente perpleja por el comportamiento que algunos grupos étnicos o tribus urbanas han mostrado con respecto a otras, llegando incluso a la violencia en pleno siglo XXI, teóricamente, época de apertura de mente y recepción de ideas nuevas. Menciona el parecido tanto de imagen como de ideología entre los darks, punkies, rokers y goths con los emos y cómo los primeros cuatro se han unido para desacreditar, violentar y destruir a los últimos.


Menciona también algunos de los grupos sociales que actualmente tiene problemas entre ellos, como los fresas y los condechis, los metrosexuales y los recientemente clasificados übersexuales, los neohippies y los rockeros y propone una cultura de la tolerancia, cosa que por más simple que suene, es al parecer de lo más complicado, en especial en esta sociedad actual en la que una etiqueta o clasificación puede ser literalmente cuestión de vida o muerte.


En mi opinión, actualmente las etiquetas se usan para todo y para todos y hemos llegado a un punto en el que posiblemente nosotros mismos buscamos ser clasificados para pertenecer. En especial para algunas edades es de suma importancia ser parte de un clique en la escuela para poder ser parte del grupo. Lo que no me parece bien es que por una cuestión de look y de la moda particular de cada grupo, se susciten actos de violencia, es decir, cada quien tiene derecho a vestirse como quiera y aunque podemos juzgar (aunque a decir de muchos, no debemos) creo que no tenemos el derecho de atentar contra alguien por peor vestido que vaya.


Creo también que todo este asunto de las clasificaciones y las etiquetas tiene mucho que ver con los estereotipos. Cuando una persona viene caminando, uno lo examina y lo pone dentro de un grupo, es decir, si trae skinny jeans, sweater rayado, converse, fleco gigante con moñito y delineador, inmediatamente la persona en cuestión pasa a ser, ante nuestros ojos, emo.


Si en efecto, como menciona la autora, la tolerancia es la única solución, es posible que por lo menos por algún tiempo, todo siga igual o hasta peor, a que por cada grupo nuevo existen otros dos que lo quieren eliminar.



Revista InFashion

Junio de 2008

Editorial Televisa, S.A.

por Sonia Babitch



L. Daniel H. Pliego 1oLA